sopa-de-ajo

D’ Altea recomienda; delicioso plato de cuchara para el invierno

En invierno apetecen los platos de cuchara; bien sea por el frío o por la vida ajetreada que llevamos, que no paramos el tiempo necesario para degustar estos platos, hace que se añoren este tipo de manjares, ya que va unido a comer con tranquilidad y disfrutar de la mesa.


Ya no se cocina en puchero lentamente que es la forma mejor de elaborar este tipo de platos.

Todos conocemos los platos clásicos del invierno : Cocido en sus numerosas variedades dependiendo de la zona de España, alubias que pueden ser en forma de fabada, judiones de la Granja, alubias de Tolosa, judías pintas etc. Igualmente los guisos de patatas con bacalao, chorizo, costillas etc. Las lentejas que suelen ser muy del gusto del público infantil.
Los callos bien a la madrileña, o callos con garbanzos son platos típicos del invierno.
Sin olvidar las numerosas variedades de sopas que son diferentes según la zona de España que utilizan los productos de la matanza, y verduras de la zona según la época del, año.
Como plato de referencia vamos a explicar una sopa muy sencilla de elaborar y que acompaña en los fríos días de invierno.


SOPA DE AJOS
Esta sopa fue durante siglos comida y cena de los labradores castellanos, pero desgraciadamente va desapareciendo esta costumbre, bien sea porque el pan ya no es tan apreciado o bien porque todos estamos a dieta. Es un plato económico y que puede servir como alimento básico ya que contiene todos los elementos para una buena dieta alimenticia


INGREDIENTES: para 6 personas


1 Cazuela de sopas de pan a ser posible candeal y de dos o tres días
1 huevo por persona
2 dientes de ajo y un tomate en trozos pequeños
Pimentón picante o dulce según gusto, cominos molidos
Un chorizo para guisar en trozos
Aceite de oliva, sal y caldo o agua


PREPARACIÓN
En una cazuela de barro se calienta el aceite y se sofríen dos dientes de ajo en laminitas. Cuando estén dorados se apartan y en el mismo aceite se fríen los trozos de chorizo, y una vez fritos se retiran y en el mismo aceite se echa el tomate y se sofríe.


Se añade el ajo y el chorizo al tomate y se añade el pan cortado en trozos y se continúa con el refrito. Se añade pimentón dulce o picante según gusto ( se puede añadir media cucharada de cominos molido). A continuación se cubre de caldo o agua cubriendo solo al raso , se añade el punto de sal. Los huevos se les puede escalfar en el mismo caldo o en un puchero aparte. Se deben de servir en cazuelas individuales de barro. Si lo acompañamos con un buen vino tinto, puede ser un manjar de dioses