Historia de Altea

Altea es una villa de la provincia de Alicante ubicada junto a la costa del Mar Mediterráneo en la denominada comarca de la Marina Baja.

Su nombre viene del griego Altahia que quiere decir ¨ yo curo ¨. Y el río que pasa por la ciudad es el río Algar que quiere decir ¨ río de salud¨, ya que las aguas dulces de ese río fomentan unas  huertas mucho más verdes que en otras zonas de la provincia

ALTEA fue una alquería  fortificada situada en lo alto de un promontorio, de origen musulmán dependiente del reino taifa de Denia. Numerosas civilizaciones han dejado sus restos en Altea: Iberos, griegos, fenicios, romanos y musulmanes. Griegos, fenicios y romanos se dedicaron al comercio y fabricación de salazones y los musulmanes trajeron los sistemas de riego para mejora de la agricultura.

Fue conquistada a los árabes en 1244 por Jaime I de Aragón y Alfonso X de Castilla, siendo adjudicada a la Corona de Argón. Con la expulsión de los moriscos en 1609  y las correrías de los piratas la población  disminuyó de forma considerable  hasta que en 1617 se trasladó el núcleo poblacional a lo alto del promontorio.

Durante la guerra de Secesión desembarcó en la bahía la escuadra angloholandesa y fue el mismo Archiduque el que dio el título de Villa, ya que sirvió para abastecer de agua del río Algar a la flota hasta llegar a Gibraltar. A partir del siglo XVIII, la villa tuvo un gran crecimiento debido al auge de la agricultura, la pesca y el flete de veleros para el transporte de mercancías y viajeros.

En 1869 se abre el túnel de Mascarat  para la comunicación de Alicante a Valencia a través de ALTEA. En 1889 se aprobó la construcción del ferrocarril de Alicante a Denia y por fin, en 1914, pasó el famoso ‘Trenet’ que sirvió para la llegada de veraneantes a ALTEA

Durante el siglo XIX y XX la vida en ALTEA pasó a desarrollarse entre ¨ els quatre cantons ¨ que son las cuatro esquinas de la calle del Mar y la plaza del Convento.

Entre los monumentos dignos de mención en la villa se encuentran : Iglesia Monasterio de las Carmelitas Descalzas de la Olla, la Torre de la Bellaguarda, que era una torre de vigía en el barrio del mismo nombre que servía para prevenir los ataques berberiscos y la Iglesia Parroquial de Nª Sra. Del Consuelo con sus dos cúpulas que son el emblema de Altea y son llamadas ¨ La cúpula del Mediterráneo ¨.

El pueblo antiguo que se encuentra junto a la iglesia se denomina el Fornet y dispone de miradores desde donde se divisa el mar y toda la ciudad.

Actualmente tiene una población de 25000 habitantes aunque en periodo vacacional llega a duplicarse el número. Su principal fuente de recursos es el turismo aunque tiene una agricultura importante con cultivos de nísperos y naranjas. La pesca ha disminuido en importancia.

Durante años esta villa ha sido refugio de poetas, cantantes, pintores y artistas en general. Pintores como Benjamín Palencia, poetas como Rafael Alberti, el pintor vasco Rafael Ruiz Balerdi.  Antonio Gades y Marisol han sido vecinos de la villa en numerosas ocasiones.

La fiesta más importante es la de San Lorenzo con los fuegos artificiales del Castillo de la Olla que es bien de interés turístico. También se celebran mucho laus Patronales en honor al Cristo del Sagrario y las de moros y cristianos completan el calendario de festividades.

Tras empaparte de su historia, ahora, ya sabes, a degustar la alta cocina que trabajamos en Restaurante D’Altea (Majadahonda). ¡Te esperamos!