Platos de primavera en D’Altea; ¡Apetece y mucho comer rico!

Entre los numerosos platos que se pueden disfrutar en este acogedor restaurante de Majadahonda, sobresalen los platos de la dieta mediterránea.

Y qué manjar por excelencia de la costa mediterránea como es la paella. La costumbre ha hecho que el recipiente donde se cocina  dé nombre al plato, ya que paella es el nombre con que se conoce la sartén en valenciano.

El nombre de paella viene de los siglos en que el reino de Aragón tenía posesiones en Italia y de esas relaciones se trajo ese tipo de sartén que en italiano se llama padella. La paella es una sartén en la que se ha cambiado el mango por dos asas para sujetarla más cómodamente. Debe ser como mínimo de 20 cm de diámetro y ser poco profunda para que el arroz se pueda cocinar de forma uniforme.

Entre las numerosas tradiciones referentes a cocinar el arroz, se dice que un general francés en la Guerra de la Independencia quedó impresionado por la forma en que  una paisana de la zona lo  cocinaba. Se produjo un acuerdo con la cocinera de forma que cada arroz cocinado de forma diferente dejaría libre un prisionero. En total dieron la libertad a 176 prisioneros, lo que demuestra que cada cocinero o vecino tiene su receta y que con el arroz se pueden hacer grandes combinaciones culinarias

Otro plato que se cocina de forma similar es la fideuá, que se sustituye el arroz por pasta. Este plato lo creó  Gabriel Rodríguez Pastor, que era un cocinero de un barco de Gandía.  Sustituyó el arroz de un arroz a banda por fideos ya que el patrón del barco era un apasionado a este plato  y dejaba sin su ración de arroz al resto de los marineros. Gustó mucho a los vecinos del pueblo y se extendió por los restaurantes de Gandía y de allí a todo la costa valenciana.

En D’Altea, se cocinan, entre otros, los arroces NEGRO D’Altea ( verdura, cazón y sepia ), Montañés (secreto ibérico, boletus y espinacas) o Fideua,  de carabineros y sepia, de rape y gambas y de boletus con trufa y foie.

También están los arroces melosos, que son dignos de probarse como el de Rabo de Toro y aceitunas de Jaén y el de Carabineros y pescadito del Mediterráneo.

¡Ya sabes, en primavera, a comer rico a D’Altea!